¡¡Fines de semana!!
Los fines de semana son una parte curiosa de la semana. En teoría, se descansa del arduo trabajo que hemos estado haciendo durante la semana. En mi caso, es al revés. El fin de semana, desde este fin de semana, trabajo. En una tienda de ropa de caballero. Justamente cuando nuestro amigo vino de fin de semana desde Madrid (por cierto, me gustó mucho conocerte, aunque breve y desencontradamente,...).
Pasé un fin de semana genial, por una parte, y extenuante por otro. Salí con mi hermano, sus colegas y este chico de Madrid, y la verdad es que me reí mucho; mi hermano es una persona muy creativa e inteligente, ocurrente, con un sentido del humor increíble. La verdad es que hay una teoría, creo que es de los indios americanos, que sostiene que nuestros hermanos en esta vida son nuestros enemigos de vidas anteriore
s, y que el karma (bueno, no conozco la palabra india,...) nos une para que entendamos el punto de vista del otro. A partir de ese momento, quedamos atados a esas personas para el resto de nuestras vidas. Por eso parece ser que los hermanos se pelean siempre, sobre todo de pequeños, que es cuando nuestro inconsciente está más aflorado. No voy a hablar de mi hermana, es caso aparte, y creo que no superé mi fase inconsciente con ella. Sin embargo, con mi hermano, tal vez porque es un chico, tal vez porque es alguien que me merece mucha admiración y respeto, y con quien comparto muchas aficiones, me llevo bastante bien. A veces me da miedo estropearlo todo. En mi caso, parece ser que es bastante fácil. Mis relaciones familiares son de todo menos sencillas, pero visto que el resto de miembros no tienen problemas en relacionarse entre sí, debo de ser yo, así que soy consciente del riesgo que entraña acercarme demasiado. Cuando estoy a una distancia emocional prudencial, las cosas parece que van mejores. Sin embargo, quiero guardar en mi memoria perlas como cuando salimos a pasear el perro los dos y me da consejos, y me hago consciente de mi propia estupidez a través de sus consejos (aunque a veces me diga cosas aplastantemente ciertas que no me apetece oír,...), y como este fin de semana, en que reímos, nos lo pasamos en grande, e hicimos cosas que normalmente no hacemos, como salir juntos. Descubrí una faceta de él que no conocía (aunque mi hermano tiende a ser él mismo en casi todas las situaciones, así que era fácil de suponer,...) y sentí un cariño inmenso. Valió la pena, no sea que cualquier día lo estropee todo y sólo tenga malos momentos,... Y también me di cuenta de una cosa: aunque una crezca, se vuelva alguien responsable y productivo para la sociedad, sensato, cabal, serio,... en el fondo me gustaría seguir teniendo 18 años, porque me di cuenta de que no hay tanta diferencia por la edad, sino por cómo son las personas: ser libre de pensamiento y disfrutar de las cosas no tiene edad. En resumen, aún tengo que hacer de guía por Barcelona para un pobre chico (lo siento, lo siento, lo siento,... te debo una, prometido que cuando vuelvas te hago de guía caiga quien caiga,...) al que mi hermano sólo supo enseñarle La Rambla, y si vais al Santa Locura y queréis entrar, ¡no vayáis en chándal! o acabaréis desvistiéndoos en un callejón del gótico, por obra y gracia de unos italianos fumando petas, mi hermano y sus colegas...
s, y que el karma (bueno, no conozco la palabra india,...) nos une para que entendamos el punto de vista del otro. A partir de ese momento, quedamos atados a esas personas para el resto de nuestras vidas. Por eso parece ser que los hermanos se pelean siempre, sobre todo de pequeños, que es cuando nuestro inconsciente está más aflorado. No voy a hablar de mi hermana, es caso aparte, y creo que no superé mi fase inconsciente con ella. Sin embargo, con mi hermano, tal vez porque es un chico, tal vez porque es alguien que me merece mucha admiración y respeto, y con quien comparto muchas aficiones, me llevo bastante bien. A veces me da miedo estropearlo todo. En mi caso, parece ser que es bastante fácil. Mis relaciones familiares son de todo menos sencillas, pero visto que el resto de miembros no tienen problemas en relacionarse entre sí, debo de ser yo, así que soy consciente del riesgo que entraña acercarme demasiado. Cuando estoy a una distancia emocional prudencial, las cosas parece que van mejores. Sin embargo, quiero guardar en mi memoria perlas como cuando salimos a pasear el perro los dos y me da consejos, y me hago consciente de mi propia estupidez a través de sus consejos (aunque a veces me diga cosas aplastantemente ciertas que no me apetece oír,...), y como este fin de semana, en que reímos, nos lo pasamos en grande, e hicimos cosas que normalmente no hacemos, como salir juntos. Descubrí una faceta de él que no conocía (aunque mi hermano tiende a ser él mismo en casi todas las situaciones, así que era fácil de suponer,...) y sentí un cariño inmenso. Valió la pena, no sea que cualquier día lo estropee todo y sólo tenga malos momentos,... Y también me di cuenta de una cosa: aunque una crezca, se vuelva alguien responsable y productivo para la sociedad, sensato, cabal, serio,... en el fondo me gustaría seguir teniendo 18 años, porque me di cuenta de que no hay tanta diferencia por la edad, sino por cómo son las personas: ser libre de pensamiento y disfrutar de las cosas no tiene edad. En resumen, aún tengo que hacer de guía por Barcelona para un pobre chico (lo siento, lo siento, lo siento,... te debo una, prometido que cuando vuelvas te hago de guía caiga quien caiga,...) al que mi hermano sólo supo enseñarle La Rambla, y si vais al Santa Locura y queréis entrar, ¡no vayáis en chándal! o acabaréis desvistiéndoos en un callejón del gótico, por obra y gracia de unos italianos fumando petas, mi hermano y sus colegas...
1 Comments:
Mwhahahaha q bueno.. leer esto ha sido como el fin de semana BIS muxas gracias x todo (tambien vimos el paseo de gracia y la paza de cataluña)
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